Capítulo 7
-Así que ahora vives sólo con tu abuela... -su voz sonaba a actor de película. -Si. La verdad es que no se está tan mal, vivo bien. Me siento en casa. -Me alegro Silvi. Asi es como debes pensar. -Lo sé... la verdad es que al principio me sentía perdida, sin un rumbo fijo. Pero ahora poco a poco supongo que voy superando todo esto. -Mis ojos se empezaron a empañar. -Eh... no llores. -su voz dulce y su mano suave contra mi mejilla limpiandome las lágrimas consiguieron quitarme y hacer olvidarme la pena. Cuando conseguí tranquilizarme, pensé en algo de lo que hablar. -Oye... ¿y el colegio? -¿Qué quieres decir? -Si, bueno... no te he visto en el colegio aún. ¿Ya no vas? -Si claro, lo que pasa es que he estado currando, voy cuando puedo, pero prometo ir el lunes. Le sonreí y nos quedamos mirando el campo. -Creo que ya sé lo que vamos a hacer. -¿El qué? -pregunté. -Pensaba ir al campo de mis abuelos, es agotador, pero la recompensa es especialmente buena. -Vale. ...