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Capítulo 27

No lo podía creer, ¿cómo había llegado aquí? Sólo hay una respuesta para eso... Carolina. Esa harpía, la ha traído a la boca del lobo, aquí las van a matar y no podía permitirlo... pero tenía una misión, una misión en la que no podía fallar... aunque, la misión era infiltrarme hasta nueva orden. Tenía que pensar como llevarla de nuevo a la Tierra, lejos del peligro. Sin embargo, ella era un peligro para mí. Silvia, ¿qué podía hacer contigo? Me quedé quieto cuando escuché a unos guardias correr por el pasillo que daba a la entrada, pero yo no iba a salir por la entrada, detrás del Gran Cuadro había un pasadizo que daba a la espalda del castillo. Entonces, con paso firme y sin hacer ruido salí del castillo. Era mejor así, el plan tenía que salir así, excepto mi padre nadie podía saber cual era mi nueva misión, todos debían pensar que huía de allí. Me llevaría dos días a pie llegar a la Fortaleza, así que me dirigí a los campos de los hipos de caza.

Capítulo 26

Todo estaba oscuro, me sentía perdida y con vértigo hasta que unas manos me rescataron de las oscuridad... Abrí los ojos pero de nuevo los tuve que cerrar, aquella luz cegadora me iba a quemar las retinas.  -Despacio... tienes que acostumbrarte a esta luz. -Reconocí aquella voz, Carlos. -¿Se puede saber dónde estamos? Era de noche hace un momento. Ari estaba más alterada de lo habitual y cuando conseguí abrir los ojos, entendí por qué. Esto no era Arriate y mucho menos cualquier cosa conocida por mis ojos. Me levanté despacio mientras intentaba asimilar lo que contemplaban mis ojos. Miré a mi alrededor, tragué, cerré los ojos y los volví a abrir. Mientras escuchaba a Ari gritar a Carlos, pidiéndole que le devolviera a su casa. Realmente era hermoso... llegué a pensar que no había nada mas bello que aquel lugar. Me agaché y toqué la hierba, era sedosa, suave al tacto, te incitaba a quedarte con ella... más adelante había un gran árbol, con flores naranjas y m...

Capítulo 25

Debía dejar de pensar en ella... en su pelo, sus manos, su mirada... Dios, que mirada. NO. Basta ya, no puedo seguir así. Mi encargo era otro, no esto... -Señor, el Señor quiere verle. Giré la cabeza para mirar al pequeño elfo. -Gracias. Inclinó su cabeza y salió de la estancia cerrando la puerta. Suspiré y me dispuse a salir, pero antes le eché un último vistazo a las vistas del gran ventanal. Ojalá no estuviera metido dentro de estas cuatro paredes, si pudiera salir me ayudaría a pensar. Salí cerrando la puerta con llave y me dirigí a las estancias del Gran Señor. Recorrí la fortaleza con paso tranquilo, mientras observaba los cuadros de los Antiguos. Notaba sus ojos en mi nuca al pasar por ellos, como si supieran que pasaba por mi cabeza. Eso me hizo que me acordase otra vez de ella. Mierda. Para Becer, para. Agité la cabeza como si con eso consiguiera expulsarla de mi mente. De repente, noté como mi cuerpo se congelaba y ardía a la vez, mis pulsaciones subieron...

Capítulo 24

Casi pasamos de largo. Estábamos tan inmersas en nuestros pensamiento que ni nos dimos cuenta de que ya habíamos llegado. -Aquí es... Tengo una intuición y estoy segura de que está aquí. -¿En serio? -Miré a Ari como si estuviera loca. -¿Aquí? No me puedo creer que me quieras meter aquí de noche... ¿Que te hace pensar que está aquí? Miré el oscuro edificio, realmente daba miedo de noche. Subimos las verjas y saltamos al interior. Ari se me quedó mirando. -Bueno, ¿ahora que me miras? -Yo no sé abrir puertas cerradas... ¿Tú? No me lo podía creer... le miré con desaprobación. -Por lo menos podríamos haberme dicho que tenía que forzar un cerrojo y habría traído algo para ayudarme. Abrí la puerta al cabo de unos minutos ayudándome de una piedra y varias horquillas. Pasamos al vestíbulo y seguí a Ari por el pasillo que llevaba a la biblioteca. Abrió la puerta y para mi sorpresa al final de la biblioteca estaba Carolina. Se levantó de un salto, se puso en modo ataque ninja y n...

Capítulo 23

-¿Pero que ha pasado aquí?- La intriga de Ariadna no era tal como la que yo tenía. Revolví la cosas de mi abuela, buscando algún indicio de saber que había pasado, pero no encontré absolutamente nada, se me estaba pasando imágenes por la cabeza y me derrumbé, me senté en la primera silla que encontré y los ojos se me llenaron de lagrimas.  -No lo entiendo... ¿Dónde está mi abuela? ¿Qué ha pasado...? -Tranquila, estoy segura que tu abuela estará bien, seguro que no le ha pasado nada... tranquila... -Susurraba Ariadna. Me dio la impresión que se lo decía a si misma, convenciéndose de que no pasaba nada grave, aunque yo no estaba nada convencida, me estaba poniendo en lo peor. Tenía que buscar a alguien... -La última persona que la vió... -susurré. -¿Cómo dices? -¡Eso es! Vamos, no hay tiempo que perder. Tenemos que buscar a Carolina, ella ha sido la última persona que ha visto a mi abuela. Corrimos calle arriba en busca de Carolina. Llegamos a su casa pero nos enco...

Capítulo 22

Aquellas manos viscosas me tocaron y sentí una mezcla de temor y añoranza. Miré hacía aquellos ojos con los que tantas veces había soñado con volver a ver... me levanté, demasiado rápido, tan deprisa que me mareé y volví a caer en aquella oscuridad de traición. -¡JODER SILVIA! No vuelvas a hacerme eso, ¿me entiendes? Abre los ojos, venga, venga, venga... Abrí los ojos a petición de Ari y vi con toda seguridad la preocupación en sus ojos. -Tengo que irme, lo siento Ari. Me levanté más despacio que antes, intentando no caer al suelo esta vez. -Pero, ¿a dónde vas? -Tengo que ver a mi abuela, tengo que hacerle algunas preguntas. -Podría... podría acompañarte si quieres. Me volví al escuchar aquellas palabras y me di cuenta de que yo no era la única persona sola en este mundo, que no era la única persona que buscaba respuestas. -Claro, pero venga, date prisa. Empezamos a correr, tan deprisa que llegamos a casa de mi abuela en menos de lo que imaginaba. -¡ABUELA! -grit...

Capítulo 21

Escuchaba murmullos, voces inteligibles y unas manos viscosas me tocaban el brazo izquierdo y abrí los ojos. -Silvia por Dios, pensé que no ibas a abrir los ojos tía... me he asustado mucho, he empezado a ver sombras y escuchar cosas super raras y extrañas... Empecé a escuchar la voz de Ari como un murmuro lejano y volví a la oscuridad que hacía unos momentos me había raptado por completo. Me dejé llevar por la oscuridad, las voces y de nuevo aquellas manos me volvieron a toquetear. No quería abrir los ojos por si volvía a encontrarme con los ojos de Ariadna, yo quería abrir los ojos y encontrarme con algunos ojos extraños y poder ver qué son esas manos viscosas, y por encima de todo, quería respuestas y una parte de mí estaba completamente segura de que lo que estaba al otro lado de aquel cementerio por el que antes había entrado, sabían cosas y tenían mis respuestas. Cuando realmente estuve segura de que si abría los ojos no me encontraría con los de Ariadna, los abrí, pero ...